SESIÓN DE RELAJACIÓN PARA DISFONÍAS
La voz no nace solo en la garganta. Nace en el cuerpo, en la respiración, en la postura y en la
forma en la que hablamos nuestro propio espacio. Para muchas personas con disfonía, hablar
se ha convertido en un esfuerzo constante, en una tensión que se acumula en el cuello, los
hombros y el pecho hasta que la voz pierde claridad y resistencia
En la clínica Háblame, entendemos la relajación no como un momento aislado, sino como una
herramienta terapéutica fundamental para devolverle a la voz su fluidez natural
LA TENSIÓN: EL ENEMIGO SILENCIOSO DE LA VOZ
El estrés, las prisas y los hábitos vocales inadecuados crean patrones de tensión que afectan
directamente a la emisión vocal. Mandíbula rígida, hombros elevados, respiración superficial y
cuello cargado son señales de un cuerpo que sostiene la voz con esfuerzo en lugar de con
equilibrio.
Aprender a solar estas tensiones en el primer paso para que la voz vuelva a encontrar su
camino.
OBJETIVO DE LA SESIÓN DE RELAJACIÓN
La sesión está diseñada para ayudar a la persona a:
-Tomar conciencia de su cuerpo y su respiración
-Liberar tensiones en zonas clave para la voz
-Reducir el esfuerzo en la emisión vocal
-Recuperar una sensación de calma y control al hablar
-Crear un espacio interno seguro para que la voz se exprese
FASES PARA RELAJAR LA VOZ
-Fase 1: cerramos los ojos y llevamos la atención a la respiración. No intentamos cambiarla,
solo observarla. Sentimos cómo el aire entra por la nariz, cómo se expande el abdomen, cómo
el pecho se mueve suavemente
-Fase 2 “Escáner corporal de la voz”: recorremos mentalmente las zonas que más influyen en
la producción vocal: dejar caer los hombros, alargar sin rigidez el cuello, separar ligeramente la
mandíbula y la lengua la dejamos reposar en el fondo de la lengua
-Fase 3 “sonido sin esfuerzo”: introducimos un sonido suave, como un “mmm” o un “sss”,
dejando que vibre sin empujar. No buscamos volumen ni perfección, solo sensación. Sentimos
dónde vibra, cómo se mueve, cómo fluye
-Fase 4 “Integrar cuerpo y voz”: movemos lentamente el cuello, los hombros, los brazos.
Mantenemos la respiración amplia y el sonido suave. La voz se convierte en una extensión
natural del movimiento, no en una carga que el cuerpo tiene que sostener
CUIDAMOS LA VOZ
En Háblame, creemos que cuidar la voz es una forma de cuidarse a uno mismo. Una sesión de
relajación dentro de la terapia no solo mejora la calidad vocal, también crea un espacio de
pausa en un mundo que nos empuja a ir rápido a hablar alto.
Y cuando el cuerpo descansa, la voz deja de defenderse y empieza, de nuevo, a expresarse.
Nosotros entendemos la importancia de la voz, por eso si te has sentido identificado leyendo
estas líneas contáctanos, estamos para ayudarte.
Soy Alberto López Olmo, logopeda de profesión por vocación y os deseo un feliz día
Alberto López Olmo

Nº Col. 29/2924
– Logopeda.
– Experto en Daño Cerebral.
– Especialista en Disfemia.
– Especialista en Estimulación del lenguaje infantil.
– Competencia profesional avanzada en el tratamiento del autismo.





