INTERVENCIÓN LOGOPÉDICA EN ESCRITURA
Estimados lectores, les doy una afectuosa bienvenido a este nuevo post de nuestro blog. Hoy
vamos a tratar un apasionante mundo, el de la escritura. Como profesional encargado de
intervenir problemas relacionados con una de las habilidades más importantes del ser
humano, afirmo que escribir no es solo “saber escribir letras” si no que va mucho más allá.
Es frecuente ver en consulta a niños que presentan retraso escritor, siendo una dificultad que
se relaciona con una baja autoestima, genera frustración y rechazo a la escritura, además de
en algunos casos relacionarse con rechazo hacia las tareas escolares.
A continuación, introduciré un nuevo concepto, el de “Retraso escritor”. Entendemos que un
paciente presenta retraso escritor cuando su nivel de escritura está por debajo de los de sus
iguales, no pudiéndose justificar por otros motivos tales como déficits intelectuales o
alteraciones sensorio-motores.
El retraso escritor puede ser manifestados por:
-> Escritura lenta y no automatizada
-> Tamaños de las letras dispares
-> Dificultades para organizar correctamente el espacio del folio
-> Omisiones, sustituciones o rotaciones de letras
-> Rápida fatiga al escribir
Me resulta imprescindible mencionar a demás que cada niño con retraso del lenguaje
presentará unas dificultades u otras. Por esto resulta imprescindible realizar una evaluación
completa y global previa a la intervención.
¿CÓMO INTERVENIMOS DESDE LA LOGOPEDIA?
Esta interesantísima pregunta la voy a desglosar, porque tenemos que entender que la
intervención va a ser individualizada, progresiva y funcional. En la intervención vamos a seguir
estas pautas, las cuales aconsejo a los padres que también las apliquen en casa:
– Trabajo previo sin el empleo de lápiz. Esta actividad la realizamos porque el niño necesita
dominar su cuerpo y para ello solemos realizar en Háblame juegos de coordinación
– Conciencia fonológica, es decir, aprender a relacionar los sonidos de nuestra lengua con sus
correspondientes letras.
– Grafomotricidad y control del trazo. Aquí buscamos mejorar el control del trazo, la presión
del instrumento de escritura y la fluidez motora
– Automatización y ritmo. Una vez que el niño sabe cómo escribir, trabajamos la velocidad y la
continuidad, evitando que cada letra suponga un esfuerzo consciente
– Motivación y crear un refuerzo positivo constante. Cuando un niño tiene dificultades en su
escritura suele estar ligado con experiencias negativas.
En Háblame uno de los objetivos que nos marcamos es que los pacientes recuperen su confianza.
EL PAPEL DE LA FAMILIA
Nuestra intervención no acaba en consulta, si no que es donde comienza. La intervención debe
de continuar en casa para maximizar los beneficios. Además, con el trabajo en casa nos
aseguramos obtener más beneficios en menos tiempo. En ningún momento buscamos mandar
tarea, nosotros en Háblame nos centramos en dar pautas y consejos a los padres.
Soy Alberto, logopeda, y en Háblame entendemos tu problema y sabemos solucionarlos,
somos profesionales que podemos orientar en estas situaciones. Si tiene alguna duda no dude
en ponerse en contacto con nosotros y le atenderemos encantado.
“Cada letra cuenta cuando alguien cree en ti”
Alberto López Olmo

Nº Col. 29/2924
– Logopeda.
– Experto en Daño Cerebral.
– Especialista en Disfemia.
– Especialista en Estimulación del lenguaje infantil.
– Competencia profesional avanzada en el tratamiento del autismo.







