TRASTORNO DEL ESPECTRO DEL AUTISMO

El trastorno del espectro autista (TEA) es una afección neurológica y de desarrollo que comienza en la niñez y dura toda la vida. Afecta cómo una persona se comporta, interactúa con otros, se comunica y aprende. Este trastorno incluye lo que se conocía como síndrome de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado.

SIGNOS DE ALARMA

Entre los 18 y los 36 meses de edad

  • Sordera aparente, no responde a llamadas o indicaciones. Parece que oye algunas cosas y otras no.
  • No persigue por la casa a los miembros de la familia ni alza los brazos cuando está en la cuna para que le cojan. Parece que nos ignora.
  • Cuando se le coge no sonríe ni se alegra de ver al adulto.
  • No señala con el dedo y mira al adulto para comprobar que éste está también mirando donde él señala.
  • No señala con el dedo para compartir experiencias ni para pedir.
  • Tiene dificultades con el contacto ocular.
  • No mira a las personas ni lo que están haciendo.
  • Cuando se cae no llora ni busca consuelo.
  • Es excesivamente independiente.
  • Reacciona desproporcionadamente a algunos estímulos (es muy sensible a algunos sonidos o texturas).
  • No reacciona cuando se le llama por el nombre.
  • Prefiere jugar solo.
  • No dice hola ni adiós.
  • No sabe jugar con los juguetes.

A partir de los 36 meses

  • Tiende a ignorar a los niños de su edad, no juega con ellos ni busca interacción.
  • Presenta un juego repetitivo y utiliza objetos y juegos de manera inapropiada; como por ejemplo alinea objetos.
  • Puede presentar movimientos esteriotipados o repetitivos.
  • Ausencia de lenguaje, o repetitivo y sin significado aparente.
  • No imita.
  • Evita la mirada.
  • Presenta problemas para aceptar cambios en su rutina.
  • Tiene apego inusual a ciertos objetos.
  • Tiene muchas rabietas.
  • Está ensimismado.
¿CÓMO TRABAJAMOS?

Tras valoración inicial, elaboramos un plan de actuación desde un punto de vista interdisciplinar, coordinado con el centro escolar u otros profesionales y adaptado a las necesidades individuales y familiares de nuestros usuarios estableciendo objetivos generales y específicos.

Hay muchas maneras de maximizar la capacidad del niño para crecer y aprender nuevas habilidades. Cuanto antes se comience, mayores son las probabilidades de tener más efectos positivos en los síntomas y las aptitudes.