DEFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD

Es una disfunción de origen neurobiológico que conlleva una inmadurez en los sistemas que regulan el nivel de movimiento, la impulsividad y la atención.

SIGNOS DE ALARMA

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) presenta un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o el desarrollo. Puede ser de tipo inatento, impulsivo o combinado si:

  • Se considera de tipo inatento cuando se dan frecuentemente seis o más síntomas de los siguientes durante más de seis meses:
    1. Falla en prestar la debida atención a detalles o por descuido se cometen errores en las tareas.
    2. Tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativas.
    3. Parece no escuchar cuando se le habla directamente.
    4. No sigue las instrucciones y no termina las tareas.
    5. Tiene dificultad para organizar tareas y actividades.
    6. Evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.
    7. Pierde cosas necesarias para tareas o actividades.
    8. Con frecuencia se distrae con facilidad por estímulos externos.
    9. Olvida las actividades cotidianas
  • Se considera hiperactividad cuando se dan frecuentemente seis o más síntomas de los siguientes durante más de seis meses:
    1. Juguetea o golpea las manos o los pies o se retuerce en el asiento.
    2. Se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado.
    3. Corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado.
    4. Es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.
    5. Está “ocupado,” actuando como si “lo impulsara un motor”.
    6. Habla excesivamente.
    7. Responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta.
    8. Le es difícil esperar su turno.
    9. Interrumpe o se inmiscuye con otros.
¿CÓMO TRABAJAMOS?

CON EL PACIENTE:

  • Estimulación cognitiva a través de medios audiovisuales y nuevas tecnologías, principalmente a nivel atencional y si es necesario también en otras áreas.
  • Control de la activación motora con el uso de técnicas de relajación y manejo de la inhibición.
  • Control de impulsos
  • Habilidades sociales a través de sesiones grupales e individuales.

A NIVEL FAMILIAR:

  • Planteamiento y comunicación de objetivos
  • Reuniones de seguimiento
  • Pautas conductuales y de apoyo
  • Atención a nuevas necesidades

A NIVEL EXTERNO:

  • Coordinación con otros profesionales que tengan relación con el paciente